¿Cómo proteger las cadenas de suministro mundiales amenazadas por el coronavirus?

Reconocer la condición de «trabajadores clave» a la gente de mar estaría en el centro de una solución sistémica

Si bien los datos epidemiológicos y las evaluaciones de riesgos muestran que las medidas relativas a la pandemia de coronavirus (Covid-19) siguen siendo necesarias, el cierre de fronteras, la restricción de los viajes, las cuarentenas y otras regulaciones están impidiendo la circulación de los bienes y la dotación de trabajadores necesarios para mantener en movimiento las cadenas de suministro mundiales que poseen una importancia crítica, señala un reporte del Foro Económico Mundial.

El transporte marítimo es el núcleo del sistema logístico mundial, pero las medidas impuestas por las naciones para enfrentar de Covid-19, las restricciones locales y la reducción de la capacidad de mano de obra en los puertos hacen que sea cada vez más difícil para los buques atracar y realizar tareas de embarque y desembarque.

Como resultado, se está sintiendo un efecto dominó generalizado en todas las cadenas de suministro, incluidos los servicios logísticos relacionados con los alimentos just in time y otros bienes vitales, serán fundamentales para responder a esta pandemia y, con el tiempo, superarla.

Por otra parte, las restricciones de viaje y la permanencia de aviones en tierra están haciendo prácticamente imposible el recambio mensual de 100.000 tripulantes de los buques. Los cambios previstos para abril se han aplazado por lo general un mes. Además, está resultando casi imposible conseguir personal especializado para llevar a bordo de los buques y a las plataformas energéticas offshore para llevar a cabo operaciones, mantenimiento y reparación.

Las clasificadoras no pueden renovar las certificaciones y el retraso de sus inspecciones no sólo pone en peligro al personal, los bienes y los buques, sino también al medio ambiente.

El elemento humano: varado en el mar

Actualmente las restricciones de movimiento y la falta de atención médica están ejerciendo una enorme presión sobre la salud física y mental de unos 1,2 millones de marinos. Si bien los largos períodos de permanencia en el mar, de seis a diez meses, suponen una carga psicológica, cada vez hay más informes de marinos a los que se les niega atención médica de emergencia en tierra, debido a las restricciones relacionadas con el Covid -19.

La proximidad a bordo y el contacto interpersonal entre la tripulación del buque y el personal en la costa son sólo algunos de los innumerables desafíos de salud y seguridad durante la pandemia. Sin grupos como la Cámara Marítima Internacional (ICS) y la Asociación Internacional de Puertos, y organismos como la OMS y la OMI, han dirigido enormes esfuerzos para establecer protocolos de seguridad para prevenir y mitigar la propagación del Covid-19 en buques y puertos.

Las medidas abarcan aspectos, desde la higiene de los buques hasta las rutas de acceso alternativas a bordo. Aunque todavía se están desarrollando canales de comunicación más fuertes para asegurar su adaptación generalizada, ya se ha hecho mucho trabajo.

Guy Platten, secretario general de la ICS, ha señalado que «la industria y la sociedad civil han dado un paso adelante, han hecho los deberes y han desarrollado protocolos para tratar el tema de Covid-19», pero a nivel de gobiernos la acción se queda corta.

Coordinación global y cooperación política

Una pandemia que trascienda las fronteras nacionales y administrativas no puede ser tratada eficazmente de forma bilateral o entre un número limitado de países. Requiere de un enfoque global, sistémico y coordinado a nivel mundial, propone el Foro Económico Mundial.

Por ello, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas pide que se forme una coalición de gobiernos dispuestos a defender la cuestión y a sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de proteger las cadenas mundiales de suministro marítima que propone el establecimiento de un Grupo de Tareas de emergencia sobre la cadena de suministro marítimo, integrado por gobiernos, organismos especializados de las Naciones Unidas y asociaciones industriales, incluidas las líneas aéreas. Como subraya El Foro Económico, «la solución es compleja», y requiere una amplia coordinación internacional y una cooperación intersectorial.

«Trabajador clave»

Desde la gente de mar y los trabajadores portuarios hasta los equipos de respuesta a los derrames de petróleo, el personal industrial, los camioneros, numerosas ocupaciones cruciales para el funcionamiento seguro y continuo de las cadenas mundiales de suministro dependen de la libre circulación por tierra y por mar. Pero ahora estos trabajadores están actualmente restringidos por el cierre de las fronteras y las cuarentenas.

La cadena de suministro mundial exige una solución global. Un estatus de «trabajador clave» implementado internacionalmente daría a estos trabajadores el derecho a transitar por las fronteras internacionales y a recibir atención médica en tierra. Tal condición no sólo es importante para garantizar la entrega segura de suministros vitales, sino también para facilitar el acceso del personal especializado a las plataformas offshore y a los buques que se acercan al vencimiento de su certificación.

«Los gobiernos deben ahora trabajar juntos para abordar la cuestión por el bien de más de 1,2 millones de marinos y asegurar que los suministros vitales de los que todos dependemos continúen siendo entregados», concluye el Foro Económico.

Logística & Negocios Internacionales

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