Actualidad de la situación del gas y energía en el espectro mundial

Ya en su décima versión, organizado por la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), se llevó a cabo el Congreso Internacional Bolivia Gas y Energía, reuniendo a la industria energética de hidrocarburos, con actores locales e internacionales, privados y estatales, esta vez con la temática “Energizando el futuro: tendencias para viabilizar proyectos en energía”.

El encuentro contó con la presencia de 13 conferencistas, quienes realizaron exposiciones muy interesantes de acuerdo al programa establecido, el cual se dividió en cinco temas, abarcando desde el contexto general e internacional, hasta lo más específico que concierne a Bolivia. Además, alrededor de 500 personas entre ejecutivos, representantes de empresas de servicios, autoridades y prensa nacional e internacional, participaron en los dos días de actividad.

Paralelamente, se efectuó la X Expo Bolivia Gas & Energía, calificada como la mayor muestra ferial especializada en la industria de los hidrocarburos y energía del país, ofreciendo un espacio para la exhibición de productos y servicios, aglutinando a más de 40 empresas del sector energético.

Panorama mundial y regional del petróleo y gas

El congreso inició con la participación del director de Consultoría y Análisis de Energía de S&P Global Platts (EE.UU.), Javier Díaz, y la socia y directora de Prysma E&T Consultores (Brasil), Sylvie D’Apote, quienes hablaron sobre los diferentes escenarios que presenta el petróleo y el gas a nivel global y nacional, planteando soluciones y reflexiones a futuro.

Díaz describió las condiciones del mercado petrolífero que giran alrededor de las políticas de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) las cuales intentan reducir los inventarios a nivel global, reabsorbiendo 300 millones de barriles en la primera mitad del 2017 para poder establecer un precio de $us 60 por barril, no obstante, tal objetivo no se cumplirá por la diferencia de 126.000 millones de barriles que aún se encuentran en el mercado.

Por otro lado, EE.UU. tiene una rentabilidad muy alta, pese a los precios bajos, y se encuentra por encima del 20%, esto debido a la capacidad tecnológica aplicada a la productividad y eficiencia en la explotación que es motivada por las ganancias.

El incremento de producción de los países productores de hidrocarburos que están fuera de la OPEP, principalmente EE.UU., con una oferta que se mantendrá a nivel global con 1.6 millones de barriles para este año y 1.8 millones para el 2018, con una demanda liderada especialmente por el mercado asiático, crean una reciprocidad de mercado.

La proyección del precio a corto plazo es de $us 50 por barril y $us 52 a finales del 2018, “cuando los inventarios están altos, el precio baja y el objetivo es mantener o disminuir esta sobre producción para que los precios se encuentren estables”, recalcó el conferencista de Global Platts.

De la misma manera, sugirió que la indexación del precio del petróleo con el gas natural que Bolivia exporta a los países vecinos de Argentina y Brasil, es una alternativa que se debe considerar muy competitiva al momento de negociar renovaciones de contrato en un futuro. Pero además se tiene que acompañar con un estudio de mercado y una distribución eficiente desde la producción hasta la entrega del futuro cliente, pues si hay una fusión implicará mayor capacidad productiva y opciones en productos finales.

Por su parte, D’Apote explicó que el consumo mundial de gas continuará en crecimiento, subiendo de un 22% de la matriz energética global en 2016, a un 25% aproximadamente en 2035. “Hoy en día, la parte comercializada internacionalmente es un 30% de la oferta total y la que se comercializa a nivel internacional a través de Gas Natural Licuado (GNL) es la que más creció en los últimos años; actualmente el 2% de todo el gas consumido, llega por GNL”, destacó.

El mercado de exportadores de GNL está liderado por seis países: Qatar, Australia, Malasia, Argelia, Nigeria e Indonesia. Sin embargo, se prevé un estancamiento del crecimiento acelerado de su oferta en 2018, siendo un claro resultado de la disminución de inversión que hubo en la época.

En lo que es importación, a escala mundial, países como Japón, EE.UU., Corea del Sur, España y China son los primeros; pero están empezando a aparecer muchos pequeños como Malasia, Jordania, Pakistán, países de Europa e islas como República Dominicana y Puerto Rico, constituyendo una diversificación de producción.

Refiriéndose a la región del Cono Sur, Argentina, Brasil y Chile son los principales importadores de GNL que compiten con Bolivia. Hoy por hoy, en Brasil operan tres plantas de regasificación que son controladas por la empresa Petrobras, además existen otros seis proyectos de GNL, tres de ellos ligados a térmicas que deben proveerse de este combustible.

En ese contexto, si aumentara la capacidad de regasificación en el país vecino, que ahora está en torno a los 40 millones de metros cúbicos por días (MMm3/d), se podría renegociar la compraventa de gas natural de manera más ventajosa. “Brasil está presto a renegociar su contrato de compraventa de gas con Bolivia, pero del otro lado hay mucho gas natural licuado”, expresó D’Apote. El contrato de venta de gas boliviano al mercado brasileño termina en 2019 y el gasoducto Gasbol tiene una capacidad de hasta 31 MMm3/d.

Finalmente manifestó que existe incertidumbre en los precios de GNL en las compras spot (de corto plazo), situándose entre $us 6 y 8 el millón de BTU, pero pueden subir hasta los $us 14. Dependiendo del escenario que se pinte, de aquí a 10 años, puede haber una sobre o baja oferta del combustible, lo que influirá mucho en los precios de negociación.

Nuevos modelos de negocios en el sector energía

El secretario general del Consejo Mundial de Energía (WEC, por sus siglas en inglés), Christoph Frei, informó sobre los nuevos modelos de negocio en el sector energético, los cuales se ven impulsados por la electrificación de los suministros y las demandas finales y, al mismo tiempo, ve que hay una descentralización y digitalización de esta provisión de energía.

“Esos tres factores en combinación son los que nosotros podemos ver que crean oportunidades para una tremenda cantidad de nuevos modelos de negocios”, afirmó. Asimismo, proyecta que estas nuevas tendencias van a permitir saltos cuantitativos en energía, que hace cinco años era un imposible sostener.

“Estamos viendo la gran transición que ha tomado el suministro de energía dentro del aspecto contextual que es definido por diferentes crecimientos, geopolíticas y flujos de comercio inducido por tres fundamentales fuerzas que son la ‘desglobalización’, los nuevos modelos de negocio que están impulsados por la electrificación, descentralización y digitalización, y la resiliencia que es un desafío que tenemos que encarar”, expresó Frei.

Además, indicó que “lo que más dramáticamente se ha reducido es el carbón, así como una leve disminución de la energía nuclear, mientras que los no convencionales suben y bajan de acuerdo a los precios a nivel mundial”, concluyó.

Las consultorías hidrocarburíferas llegan a cubrir todos los eslabones de la cadena, desde la producción hasta la distribución, en las que están implícitas la exploración y explotación, transmisión y distribución, producción de análisis y estudios en la visión estratégica, independiente y sostenible.

Dentro del mercado latinoamericano, hay diferentes variables que fueron expuestas en dos realidades diferentes por Rivaldo Moreira Neto, Director de Gas Energy Brasil, y Luciano Codeseire, Asociado a Hub Enegy Consulting, quienes describieron el mercado de Brasil y Argentina, compradores del gas boliviano, que sufren mutaciones y transformaciones donde la innovación y las técnicas de distribución son vitales para sobrevivir como exportador de gas y derivados.

Competencia y variables dentro del mercado

Rivaldo Moreira hizo énfasis que, para mejorar los procesos de comercialización, se necesita de redes de gasoductos bien sustentadas, como las del sudeste brasilero y una creciente evolución del noreste, donde los productores privados están desarrollando lotes muy importantes. Con infraestructura del transporte y comercialización, la orientación está dirigida de manera muy dinámica a un mayor mercado.

Dentro de Brasil, Petrobras ya no es la única productora de gas, pero sí la única comercializadora y el 25% del gas se encuentra en manos privadas, el cual no llega al mercado si no es por la mano de la petrolera y su solvencia la distingue comparada a otras empresas transnacionales.

“Cuando miramos el Midstream, se ven los cambios en este tipo de operaciones que ya empezaron a finales de año en Petrobras, tenía casi el 100% del monopolio total del mercado y el control de los gasoductos, con el traspaso del transporte del sudeste, que era el corazón de la distribución de gas del Brasil a manos privadas, se optimizan, mejoran los tiempos y las ganancias suben”, afirmó Moreira.

El Dowstream donde Petrobras tiene una posición muy fuerte en la parte técnica y operativa, en un proceso de reversión, puede cambiar todo el mercado brasilero y desarrollar nuevas estrategias, creciendo en el transporte desarrollaremos el Upstream y obtendremos mayores dividendos y recursos, “aplicamos la tecnología para mejorar los procesos de exploración, explotación, transporte y refinación de los hidrocarburos, cualquiera sea su forma o composición”, señaló.

Mercado hidrocarburífero

En cambio, Luciano Codeseire describió el laberinto argentino, el cual empieza en Vaca Muerta y se la presenta como la última bala de plata de la ilusión rentista. La competencia de las operadoras se agravó con los precios bajos, donde no se podía aumentar la producción de gas natural, se desató la demanda creciente residencial y se cayó en una crisis energética extensiva.

Dentro del offshore argentino, hay muchas opciones fuera de Vaca Muerta y la frontera exploratoria argentina todavía no está cerrada, “nos enfrentamos con un mercado mundial mucho más complejo, con precios bajos y la competencia no alcanza, ahora es el momento de ser competitivos, operar a costos reducidos hace muy complejo el diagnóstico y los resultados, se puede entrar en un proceso crítico en la demanda de gas natural, con un superávit de gas”, agregó Codeseira.

La tarifa tiene un rol en la competitividad de la economía y la distribución del ingreso, eso quiere decir que los operadores transportistas van a tener que delegar sus ganancias en función a un objetivo macro que les excede y un valor más de equidad en el ingreso, “se congelan las tarifas y se tiene que avanzar en pro del desarrollo del país”, indicó.

La demanda argentina se reparte en tres grandes usuarios a nivel nacional: industrias, central de generación y residencial, en ellos se suma el comercio entre otros y siempre en partes iguales, menos el gas vehicular y el Gas Natural Comprimido (GNC) que se queda con un 7%.

La demanda creció a dos millones de metros cúbicos por día y se convirtió en un problema para la economía, con un crecimiento de 142%, los hogares llegaban a consumir un 82% y este sector fue el gran motor de la demanda, tarifas bajas, más usuarios y por ende, más consumo.

Esta configuración de mercado alteró el normal funcionamiento del sector energético, primero afectando la disponibilidad para otros usuarios que hacían de buffer (soporte) -en especial las industrias- todos los inviernos, provocando importar volúmenes extraordinarios de gas natural que afectaron a la economía nacional y ocasionaron un enorme problema para el sector industrial.

Ante tal crisis, Moreira describió dos momentos que marcan el proceso de crecimiento del mercado hidrocarburífero brasilero: el primero es la importación del gas boliviano, ya que sin ese suceso nunca se hubiera desarrollado el tema petrolero (en 2001 había una insipiente producción doméstica, sin el contrato con Bolivia no se hubiera llegado al desarrollo en el que se encuentra la industria), y el segundo es la producción y el crecimiento del sudeste en los últimos seis años.

La baja de las exportaciones de Bolivia provocó que entren en operaciones dos campos en Sapinhoá y Lula (Brasil), que se encuentran dentro del Presal y el funcionamiento actual es ideal por su infraestructura para las operaciones. Por la falta de producto boliviano potencializó su producción de dichos campos, es decir la ruta 1 y 2.

Todavía está en proceso de construcción la ruta 3 y la reinyección en las plataformas que se encuentran operando y marcan el despegue de la exportación, que es muy importante para poner precedente de mercado en vías de expansión.

Esta etapa de crecimiento en la extracción petrolera empezó a utilizar el gas que anteriormente era quemado, ahora se lo indexa dentro del mercado y es por esa razón que los desafíos petroleros aumentan para generar mayor consumo.

Diversificar para mejorar las ganancias

Petrobras empieza una política de diversificación de su industria con refinerías, fertilizantes y se tiene un mercado plural que no ha crecido frente una producción que va en ascenso. “El GNL no es un negocio para Brasil, se lo adquiere para el balance de mercado y no es una competencia para el producto boliviano”, corroboró Moreira.

Un buen negocio para el GNL son las termoeléctricas pero las de generación firme, el problema es que cuando sube la temporada de lluvias, baja el consumo de gas, por lo que se necesita una mayor estabilidad para el consumo.

Productividad

Para enfrentar nuevos retos, primero se debe reducir a 6 dólares por BTU, en un punto X de convergencia, se estima que los precios internacionales del gas se van a fusionar, mientras tanto es necesario poner un precio de sostén para la actividad gasífera, en especial para los no convencionales.

La estabilización y crecimiento en 2015 se ve desplomada en 2017 por la falta de eficacia en la explotación, con pozos 30% más caros y un 60% menos productivos, lo que se busca es subir la productividad.

Las inversiones, en un mercado fracturado hasta el 2020, llegarán a $us 11.000 millones para el crecimiento de un sector que se encuentra muy lastimado por políticas públicas muy desiguales y la búsqueda de la equidad como punta de lanza y la sostenibilidad de un mercado hidrocarburífero que necesita inyecciones de capital extranjero para su sobrevivencia.

Desarrollo

Petrobras busca cambiar su condición de monopolio para el 2020, porque se encara en una tercera ruta que dará mucha más producción y será el futuro brasilero. En la búsqueda de esta descentralización y adquirir recursos para reinvertirlos fue la privatización de la red de transporte central la que está relacionada al núcleo del consumo brasilero y donde llega el gasoducto Bolivia – Brasil (Gasbol).

El sistema de redes está funcionando a un 50% y con poca inversión puede crecer el mercado brasilero. “Están dirigidas a ampliar los sistemas de transporte y la facilidad para la llegada a las refinerías y al consumidor de forma efectiva”, agregó Moreira.

Ahora se apunta a dejar en manos privadas los campos de productores con infraestructura y conexiones de redes, para que éstas suban la producción y den mayores beneficios, así ellos controlarán los precios, dejando a un lado a las estatales, que se avocarán a desarrollar nuevos proyectos. La iniciativa del gobierno brasilero es crecer con un mercado abierto con facilidad de acceso a los gasoductos offshore, es muy importante para los nuevos productores entrar al mercado hidrocarburifero y eléctrico.

Importación y su efecto multiplicador

Codeseira explicó la complejidad de los procesos de importación, en la que el precio subió en un 9% desde el 2013, pero la cantidad cayó casi un 20%, el saldo total fue menos del 5% de la cantidad importada de Argentina, traducida en valores económicos es un 60% menos de gas y el GNL cae un 73%, por lo que el efecto precio es del 68%, quedando en una posición muy ventajosa con un saldo a favor que se traduce en menores subsidios, gastos que se convirtieron en un peso para las economías de los países de la región. “Hoy el Plan Gas representa el 30% de los subsidios”, admitió.

A partir de la revisión tarifaria aparece un cambio que establece una meta al 2020 de 0 subsidios por parte de la demanda, “no se va a subsidiar más la demanda de gas natural y es un aumento progresivo en la tarifa del gas, todos los que consumen mucho o poco pagarán lo mismo, se apunta a una anulación de segmentos de consumo donde el industrial es favorecido por la generación de capital”, aseguró Codeseira.

Gasbol

Petrobras reducirá en un 50% la compra de gas a Bolivia, sin embargo le permitirá abrir nuevos nichos de mercado y entrar en competencia directa con el precio y la distribución brasilera. La duda es la capacidad de gas que se tiene y si podrá cumplir con los acuerdos internacionales de suministrar el producto, para poder negociar con empresas privadas y disponer de clientes brasileros.

Bolivia sigue siendo importante para Brasil y Argentina, pero los retos son diferentes y va a tener que desarrollar capacidad de competencia, empezando por el desarrollo del Midstream para potencializar el Downstream y reformular el Upstream, equilibrar y desregular su mercado, analizar la capacidad de oferta de gas, cumplir con los compromisos a precios competitivos, etc. Solo así tendrá un espacio y podrá elegir al cliente potencial.

Crecimiento de la demanda de gas por región Liderado por China, Medio Oriente y Norte America

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